
Disculpe si mi cantito lo altera
y no lo deja pensar en lo bueno del poema.
Disculpe si le he roto las macetas,
las ventanas y en el jardín, las verbenas.
Disculpe este gran atrevimiento:
el de usar su bicicleta y dejarla a cielo abierto.
Disculpe a mis dos manos traviesas
pues le han llevado el libro que estaba sobre su mesa.
Disculpe a mi boca que con toda la osadía,
le ha leído por la noche a mi madre, sus poesías.
Disculpe mis grititos que asustaron a su gato
y por haberle escondido en el agua los zapatos.
Disculpe mis travesuras
son parte de mi inocencia
y se curan con palabras
y con algo de paciencia.
Poesía: Elizabeth Carpi (Argentina)
Ilustración: Inés Huni (Argentina)
7 comentarios:
Betita eres genial:
Una niña con trenzas
se asomo a mi ventana
con cara sonriente
picara y sultana
me cogio por sorpresa
y me dijo a la cara
-Oiga señor.
¿me da usted un beso en la cara?
antonio
Enternecedor.Para chicos y para grandes ( que solemos no tener paciencia)
Me gusta la imgen
sorprende
dispara
sintetiza
y
me da ganas
de seguir pidiendo disculpas
elizabeth
Gracias! a mi me dan ganas de seguir "dibujando" travesuras, jaja
Esta fue la imagen de travesura que mas me gusto y de ahi salio el dibujo,un placer ilustrar la poesia!
Una delicia muy deliciosa...¡Genial todo!
NIÑA TRAVIEZA, POETA GENIALLL!!
bESOSSSSSSS
PERDÓN QUISE DECIR TRAVIESA Y SE ME CHISPOTEO UNA Z DE SALAME!!!!
BESOSSSSSSS
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