
Cuando me voy a la cama
y no me quiero dormir,
me acerco hasta la ventana
a ver la luna salir.
A veces, está escondida
y sólo veo los luceros
¡¡Ay, qué luna más bandida!!
se ha metido en el ropero.
Otras noches sale inmensa,
redonda como un pastel
de crema fresca, muy fresca,
o bañadita de miel.
Pero la que más me encanta,
-¡¡bonita como ninguna!!-,
es cuando de noche anda
vestida de media luna.
Y después sueño que estoy
sentada en la media luna.
En mi blanca mecedora
¡¡Bonita como ninguna!!
Poesía: Zandra Montañez Carreño (Colombia)
Ilustración: Magalí Ludmila Morales (Argentina)