
Entonces bajó de la cajita que apoyamos en el piso del jardín. Me imaginé que ella sintió que aterrizaba con una nave espacial, por eso creo que fue muy valiente. Ni bien levantamos la tapa de cartón, apretó fuerte los ojitos por la luz; pero en seguida, parpadeó dos o tres veces y avanzó. Mamá dice que también suspiró, (pero yo escuché que hizo un sonidito como de moquito seco atrapado en la nariz) y después se fue derecho al pasto. Y no paró hasta llegar al objetivo: meter casi toda la cara en el agua, para saciar su pequeña sed. Todos nos morimos de risa con su gracia; hasta le pusimos Marumba por el ritmo de sus pacitos. ¡Genial!, pensé, ahora puedo jugar a la guerra con todos mis muñecos y ella va a ser como un tanque indestructible.
Por cómo se veía desde arriba, estuve toda la semana dibujando cuadraditos adentro de cuadraditos. Además le pregunté muchas veces a mamá qué pasaba si la sacaba de su casita. Me dijo que ni lo sueñe, con voz que daba miedo, y tuvo que explicarme de dónde venía Marumba porque yo pensaba que era de madera.
Para darle la bienvenida a Marumba, escribí un lindo poema y mamá lo hizo una canción que me canta para despertarme de risa a la mañana:
Marumba para acá
Marumba para allá
Marumba cajita
Marumba chiquita
Nariz de alfiler
boquita afilada
mala
me mordiste
camina en el pasto
sos glotona
come las florcitas
y llora mi mamita
transporta el Pokemon
patina con jabón
Marumba cajita
sos piola
te gusta la alfombra
y no la aspiradora
Marumba coraza
Marumba tu casa
Pareces piedrita
sos una casita
Techito lindo
llevas
simpre bajito
(Ya está) Tomi.
Marumba para allá
Marumba cajita
Marumba chiquita
Nariz de alfiler
boquita afilada
mala
me mordiste
camina en el pasto
sos glotona
come las florcitas
y llora mi mamita
transporta el Pokemon
patina con jabón
Marumba cajita
sos piola
te gusta la alfombra
y no la aspiradora
Marumba coraza
Marumba tu casa
Pareces piedrita
sos una casita
Techito lindo
llevas
simpre bajito
(Ya está) Tomi.