
Amelia canasta y nueces
en bosque lleno de estrellas,
ardilla tan apurada
las esconde desconfiada.
La luna mira las nueces
de vistosas redondeces.
Ardilla grita a la luna
-¡No te convido ninguna!
-Háblame más suavecito
o cántame una canción.
A mi me gustan las uvas
que a la tarde trae el sol
Amelia llama a la luna
cuatro veces nada más.
-¡Nubes, truenos, chaparrones.
¡Luna, luna! ¿dónde estás?
La lluvia dejó más nueces
debajo de aquel nogal.
La ardilla canta a la luna
cuatro rimas color uva.
Poesía: Cecilia Maurig (Argentina)
(Del poemario Poemas Chiquitos)
Ilustración: Silvana Perez (Argentina)





