
Porque cantas cuando llego,
porque se que sos mi amigo,
adentro de una naranja
te invito a vivir conmigo.
Casa redonda y brillante
como un solcito pintado
y en ella nosotros dos.
de dulce jugo empapados.
Vos, anaranjado de día;
yo, de tarde, anaranjada
y encendiendo nuestra noche
una naranja alunada.
Un gajo para reír...
Un gajo para bailar...
Los demás, para querernos.
Ninguno para llorar!
Las horas anaranjadas
rodarán para los dos.
Nadie sabrá este secreto:
solamente vos y yo.
Poesía: Elsa Bornemann
Ilustraciones: Paula Socolovsky
Editorial : Alfaguara
3 comentarios:
Hermoso cuento, me gustaría prenderle todos los adjetivos compatibles a esta sensibilidad sin desperdicio, muy bueno Elsa, un gusto descubrirla.
Muy muy hermoso
Hermosa poesía, la aprendi un dia en un librito de la cooperadora de un jardín y la recito cuando pasa por mi cabeza. Me encanta. Felicitaciones para Elsa. Un gusto saber quien la había escrito.
Andrea.-
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