miri, tengo la suerte de conocer muchas de tus historias. seguramente te preguntarás cómo, ¿seré un duende que se mete sin permiso en tu cabeza cuando estás distrída? o ¿una espiona o espión que revisa tus cosas sin permiso?,¡Nada de eso! soy simplemente tu seño y para los que dicen que ser seño es aburrido les dedidico tu cuento ( claro que sin tu permiso). Te vi disfrutar cada vez que escribiste una historia, por eso te digo que: mientras sigas disfrutando... ¡seguí escribiendo! Eso sí, por favor te pido que, aunque el año que viene ya no sea tu seño, me invites a seguir leyendo tus cuentos (siempre y cuando tengas ganas)Y colorín colorado... ya he terminado. muchos besos
Coni, mirá qué interesante la observación que hizo Miri de las fotos que tocaste: La primera, es como si fuera la realidad; la segunda, un sueño. En la tercera me están espiando como por un catalejo. Y la última es un recuerdo.
Ella no tenía ganas de escribirlo, pero me parece bueno comentarlo porque yo no había reparado en eso...
miri, tengo la suerte de conocer muchas de tus historias. seguramente te preguntarás cómo, ¿seré un duende que se mete sin permiso en tu cabeza cuando estás distrída? o ¿una espiona o espión que revisa tus cosas sin permiso?,¡Nada de eso! soy simplemente tu seño y para los que dicen que ser seño es aburrido les dedidico tu cuento ( claro que sin tu permiso).
ResponderEliminarTe vi disfrutar cada vez que escribiste una historia, por eso te digo que: mientras sigas disfrutando... ¡seguí escribiendo!
Eso sí, por favor te pido que, aunque el año que viene ya no sea tu seño, me invites a seguir leyendo tus cuentos (siempre y cuando tengas ganas)Y colorín colorado... ya he terminado. muchos besos
Gracias seño!!
ResponderEliminarMiranda
Gracias a Lorena Sciarrini, que cuando era estudiante de Fotografía, mientras jugábamos a lo que más nos gusta, ¡nos regaló estas lindas fotos!
ResponderEliminarConi, mirá qué interesante la observación que hizo Miri de las fotos que tocaste:
ResponderEliminarLa primera, es como si fuera la realidad; la segunda, un sueño.
En la tercera me están espiando como por un catalejo. Y la última es un recuerdo.
Ella no tenía ganas de escribirlo, pero me parece bueno comentarlo porque yo no había reparado en eso...